Robatas
Jónico Vulcano
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F.A.Q. ROBATA
Una robata es un sistema de cocina inspirado en la tradición japonesa, diseñado para asar alimentos a la brasa frente al comensal. Originalmente se utilizaba en los restaurantes Izakaya, donde los clientes se sentaban alrededor de la robata y podían ver cómo se cocinaban los alimentos. Las robatas modernas, como las fabricadas por Jónico Vulcano, están adaptadas a cocinas profesionales occidentales, ofreciendo comodidad y agilidad en el servicio mientras permiten mostrar un cocinado a la vista del cliente, aportando una experiencia gastronómica atractiva y diferenciadora.
Las robatas a carbón permiten cocinar alimentos de manera rápida, uniforme y con un sabor auténtico a la brasa. Su diseño en acero inoxidable proporciona resistencia, facilidad de limpieza y un espacio organizado para trabajar frente al cliente. Además, estas robatas están diseñadas para optimizar el flujo de trabajo en cocinas profesionales, combinando eficiencia, seguridad y un servicio visualmente atractivo que mejora la experiencia del comensal.
Las robatas son ideales para carnes, pescados, mariscos y verduras, permitiendo una cocción rápida y uniforme gracias al calor intenso del carbón. Este sistema de cocina permite sellar los alimentos rápidamente, conservando su jugosidad y sabor, mientras ofrece la posibilidad de cocinar a la vista del cliente, lo que añade valor a la experiencia gastronómica.
Aunque usemos brasas, el resultado en una robata es distintivo debido a la proximidad del fuego y la precisión de la técnica:
Maillard de alta precisión: Al cocinar a muy poca distancia de la brasa, se consigue una Reacción de Maillard inmediata. Esto crea una costra tostada y crujiente en el exterior de las brochetas o piezas pequeñas, bloqueando los jugos en el interior para que el producto no se seque a pesar del calor intenso.
Caramelización de glaseados: La robata es el equipo ideal para técnicas de «pintado» con salsas. El calor radiante carameliza estos jugos y salsas de forma casi instantánea sobre la pieza, creando capas de sabor que son el sello distintivo de este tipo de cocina.
Ahumado sutil y elegante: Al utilizar carbones de alta pureza en una estructura abierta y estrecha, el humo es mucho más fino. Esto permite que el sabor original del alimento destaque con un matiz ahumado que acompaña, pero que nunca llega a tapar el sabor de la materia prima.
El tiempo para que las brasas de la robata estén listas depende del tamaño del equipo y del sistema de encendido, pero con sistemas como turbobrasas, se puede alcanzar la temperatura óptima en aproximadamente 15 minutos. Una vez listas, las brasas mantienen el calor constante durante todo el servicio, permitiendo cocinar diferentes alimentos de manera continua y eficiente.
Las robatas a carbón son ideales para restaurantes, bares de estilo Izakaya, locales de cocina japonesa o fusión, y negocios de hostelería que buscan un producto diferenciado. Son especialmente útiles para aquellos que quieren ofrecer una experiencia gastronómica interactiva, donde los clientes puedan ver cómo se preparan sus platos mientras se cocinan a la brasa frente a ellos.
Una robata permite ofrecer un servicio visual y atractivo, mostrando la preparación de los alimentos en tiempo real. El sabor auténtico a la brasa, la rapidez en la cocción y la presentación de los platos frente al comensal generan una experiencia memorable, mejoran la percepción de calidad del restaurante y ayudan a fidelizar clientes gracias a la interacción directa y la transparencia en la cocina.
En una robata, el control del fuego es fundamental para no estropear piezas delicadas. Los equipos profesionales Jónico Vulcano están diseñados para gestionar la caída de grasas y cenizas, control del fuego y alturas.
Gestión de la ceniza y el flujo de aire: El diseño del cuerpo de la robata permite que la ceniza se deposite sin obstruir la entrada de oxígeno. Esto mantiene una brasa «viva» pero estable, evitando los picos de fuego repentinos que suelen carbonizar el exterior de los alimentos en parrillas convencionales.
Distancia de seguridad térmica: Gracias a sus soportes laterales y multiples ajustes de control de fuego y alturas, el cocinero puede elevar el producto justo por encima del punto donde se generan las llamas por el goteo de grasa. Esto permite que la pieza se siga cocinando con el calor del carbón, pero sin el contacto directo de la llama, garantizando un dorado uniforme y sin sabores amargos.
Elegir una robata profesional a carbón permite combinar tradición japonesa con la eficiencia de la cocina moderna, ofreciendo un producto único y diferenciado. Su diseño funcional, su resistencia, la gestión profesional del fuego y el sabor auténtico de los alimentos a la brasa convierten a la robata en una inversión rentable para restaurantes que buscan innovar en la experiencia del cliente y diferenciar su oferta gastronómica.